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jueves, 1 de octubre de 2009

RETRATO DE UNA MUJER TRABAJADORA.

Comienzo el día levantándome la primera en la casa, a las 6:30 horas de la mañana. Después de revisar que la casa esté en orden y rematar alguna tarea que se ha dejado pendiente la noche anterior, comienzo por el aseo diario, ducha y arreglo personal.
A continuación desayuno, que es la comida más tranquila del día, ya que la hago en soledad, y a gusto, sin agobios, como mucho en compañía de la radio. Para todo esto una se levanta con tiempo suficiente. Después del desayuno, me acabo de preparar y salida para el trabajo, al que siempre llego con el tiempo suficiente para no empezar el día agobiada. A esto contribuye mi chofer particular, ósea mi marido.

La hora de comienzo de la jornada retribuida laboral, es a las 8:00 h., como el trabajo es de atención al público, empezamos con la dosis diaria de paciencia, aunque después de treinta y cinco años haciendo más o menos lo mismo cada día, ya una se lo toma como beber un vaso de agua, aunque hay días más pesados que otros, pues la calidad de la gente hoy en días deja mucho que desear, es muy exigente, y a veces desagradecida, sobre todo la gente de fuera, que se les da todos los derechos, y pretenden no tener obligaciones y son los que más protestan.
Son 8 h de trabajo, con un intervalo de 15´ para desayuno y ½ h. para comer, en la cafetería del Centro, o en una de las dependencias del mismo, en compañía de otros trabajadores. Con la máxima rapidez para incorporarte al puesto de trabajo, y así, hasta finalizar la jornada laboral.
De todos modos, y a pesar de la rutina, y a veces del cansancio o el stress, no cambio mi trabajo por otro. Me gusta lo que hago y aunque a veces una se cansa, lo habitual es satisfacción por la labor realizada, ya que aunque la gente es cansina, también a veces, sabe ser agradecida, y eso llena el espíritu, y compensa.
Ahora desde Mayo del 2007, formo parte del Comité de Empresa, por lo que a la semana dedico a esa tarea unas 5 h. laborales semanales, y algunas más de mi tiempo en casa. Esas horas no me eximen, ya que he de realizar mi trabajo con normalidad.
Tengo que añadir que esto lo hago desde el 2002, en que mi hijo Salió del Colegio y empezó la Universidad, ya que en tiempo de colegio, estaba dedicada a Él y al Apa del Colegio, con lo cual ya tenía todo el tiempo ocupado.

Después de 8 horas de trabajo, empieza la jornada altruista, ya que constantemente me estoy implicando en cosas; bien sea en el barrio, Consell de la dona del Distrito, Dones comunicadores de Gracia, y diferentes actos del distrito, de las entidades o cualquier otro compromiso. Unas veces representando al Partido y otras de forma particular.

También utilizo mi tiempo haciendo diferentes cursos de reciclaje, y casi cada tarde, tengo algo diferente para hacer (con épocas de descanso) y (Todo esto con satisfacción), pues me gusta hacer cosas que de alguna forma reviertan en el bienestar y mejoras de los demás, y lo de estudiar es motivo para mi de crecimiento personal, por lo que se aprende, tanto didácticamente como a través de las experiencias de los compañeros de curso, ya que a nuestra edad no es para sacar nota, y de paso para cumplir los objetivos que nos marca la carrera profesional.

Y por último los días que tengo compromisos llego a casa sobre las 8:30, donde sigo con los quehaceres del hogar, los no remunerados, familia, cena, lavadoras, orden, plancha, costura, etc. Excepto limpieza que la hago el fin de semana, al igual que la compra, y dedicarme a hacer cosas que me gusten.
También suelo cada día trabajar un ratito en el ordenador, leer la prensa digital, y contestar correos, o sea estar al día.

Y con éstas. Cansada pero contenta, llegamos a las 24:00 de la noche, a dormir. Y vuelta a empezar.

Este artículo lo escribí con motivo del día internacional de la mujer, rememorando lo que cualquier mujer con mis inquietudes hace, y no se le reconoce ni la cuarta parte. (A veces aún si te ven descansando un ratito, o delante del ordenador, parece que no te lo merezcas y que estás perdiendo el tiempo).

No es suficiente motivo para que nos concedan 365 días en honor a la mujer? y no dejarlo en uno solo.?.

BERTA RIESCO



1 comentario:

  1. Berta hoy por casualidad he entrado en tu blog y me he quedado impresionada, te lo tengo que decir, yo sabia que como persona valias mucho pero despues de ver y leer todo lo que has publicado no puedo menos que reconocer tu gran capacidad de trabajo y lo grande que eres por todo lo que haces por los demás. Tengo que dar gracias a Dios porque te ha puesto en mi camino y puedo contar con tu amistad. No se escribir como tú que lo haces divinamente, pero decirte que sigas así y que tengas mucha salud para continuar ayudando de tantas formas como sabes hacerlo. Un beso PILI

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